la pupila del apicultor

A los niños les encantarán las abejas adjuntas que pueden zumbar en este libro de cartón con forma de colmena. Narrado por las abejas, tus jóvenes naturalistas aprenderán a sorber el néctar de las flores, a hacer el baile del meneo y a fabricar miel.

Los bichos tienen pánico porque no encuentran a las abejas. Buscan y rebuscan por todas partes a las abejas que polinizan las plantas que los bichos hambrientos quieren comer. Las conversaciones tontas llenas de personalidad salpican su búsqueda, así como las solapas para aprender información sobre las abejas. Pronto, Gusano, Caracol y Escarabajo están casi dispuestos a rendirse, hasta que finalmente encuentran a las abejas en un campo de flores. Para que las abejas vuelvan a su jardín, los bichos recogen semillas de flores silvestres y las plantan… ¡y las abejas vuelven! Los niños se identificarán con la búsqueda de estos encantadores bichos y aprenderán la importancia de las abejas en el mundo.

Lírico y rítmico, este bello libro ilustrado muestra a los niños el propósito de una abeja melífera con magníficas ilustraciones que saltan a la vista. «Cuatro alas diminutas, zumban y cantan. Aplauden y aletean, la abeja ocupada está lamiendo. LAP, LAP, LAP, TAP, TAP, TAP, buscando, posándose…»

¿y si no hubiera abejas?

Si estás aprendiendo sobre las abejas, estos libros serán un gran complemento para tu estudio. Todos los libros de esta lista son de ficción. Estos libros presentan a las abejas de tal manera que los niños las encontrarán divertidas y amigables.

El día ajetreado de Honeybee | Los niños pequeños se divertirán sacando a Honeybee del bolsillo de la cubierta y poniéndola en el sinuoso camino de palabras de vuelta a su colmena. Este es un libro interactivo encantador para que los niños lo disfruten una y otra vez.

El hombre abeja | Cada mañana, Fred sube tres tramos de escaleras hasta su azotea en Brooklyn, Nueva York, y saluda a los miembros de su enorme familia: «¡Buenos días, mis abejas, mis queridas!». Sus abejas obreras están muy ocupadas: atienden la colmena, alimentan a las crías y hacen cuartos de cera. También buscan comida en las flores que florecen por todo Brooklyn… para que, un día, Fred pueda hacer su famosa miel, algo que todo el vecindario está deseando probar.

El árbol de las abejas | Cuando Mary Ellen se aburre con su lectura, el abuelo sabe que una cacería de un árbol de abejas es justo lo que necesita. Medio pueblo se une a la emocionante persecución, pero no es hasta que todos regresan a casa que Mary Ellen hace su propio descubrimiento: A veces, incluso las cosas más dulces deben ser trabajadas.

ve a decirle a las abejas que me he ido

«Loco y divertido» – Miembro del público, The Old Museum (10 años) «El MEJOR espectáculo para niños que he visto nunca»- Miembro del público, Wyong Arthouse (padre) Es una situación complicada. La abeja reina y la abeja obrera tienen que trabajar juntas para reconstruir su colmena, pero las cosas nunca salen bien… A Bee Story es un espectáculo de teatro físico único en Australia para niños y familias que incorpora un caleidoscopio de circo, acrobacias, danza y música en directo. Cuenta la historia de la abeja reina y la abeja obrera, que deben trabajar juntas para reconstruir su colmena después de haber sido destruida por un incendio forestal. Únase a las abejas en sus aventuras y déjese encantar por sus habilidades para recoger polen, fabricar miel y su fuerza de abeja. A Bee Story tiene como temas el ecologismo, la sostenibilidad y el espíritu de comunidad, y ha sido dirigida por el artista Robbie Curtis (Circa, Cirque du Soleil, Circus Oz, Australian Ballet), y co-creada con el músico e intérprete Lizzie McRae.

historia corta sobre las abejas

Los niños son frescos, con los sentidos en carne viva; hablan espontáneamente, con pocos prejuicios. Por eso, el análisis sensorial con los niños es siempre una agradable sorpresa. Nos centraremos en lo que sienten, intentando aprender a describirlo. Esto puede resultar un nuevo y gratificante reto para ellos: una experiencia que puede ayudar a interpretar el mundo que nos rodea. Al fin y al cabo, el análisis sensorial es seguramente nuevo, pero se basa en algo que los niños hacen espontáneamente en cualquier momento: oler, tocar, ver.